Las Escuelas de Participación Ciudadana (EPC) cerraron el año 2025 con importantes avances en liderazgo y formación ciudadana, gracias a los recursos priorizados por la comunidad a través del Presupuesto Participativo (PP). Esta apuesta permitió que más personas accedieran a espacios gratuitos de aprendizaje enfocados en la participación y la transformación del territorio.
Durante el año, 1.280 niñas, niños, jóvenes y adultos participaron en cuatro procesos formativos diseñados según las diferentes etapas de la vida. Entre ellos se destacan los consejos estudiantiles comunales y los diplomados en participación e incidencia social, orientados a fortalecer habilidades como el liderazgo, el pensamiento crítico y la lectura del territorio.
Uno de los componentes más destacados de las EPC en 2025 fueron las acciones de incidencia comunitaria, con más de 20 iniciativas desarrolladas, entre jornadas ambientales, festivales comunitarios, talleres y ejercicios de investigación territorial. Estas acciones permitieron que los participantes llevaran el aprendizaje a la práctica y se vincularan activamente con las problemáticas y oportunidades de sus barrios.
Un ejemplo significativo fue la recuperación del teatro al aire libre del parque El Palo, en la comuna 6-Doce de Octubre, un espacio que pasó de estar abandonado a convertirse nuevamente en un escenario cultural y comunitario, gracias al trabajo conjunto de niñas, niños, jóvenes, adultos y barristas de la zona.
Estas experiencias posibilitaron vivir la participación desde la acción, fortaleciendo el juicio crítico, la creatividad social y la corresponsabilidad con el territorio.
“Los resultados de estas escuelas muestran que la formación ciudadana sí tiene un impacto real: más de 1.200 personas participaron en actividades que promovieron el pensamiento crítico, el diálogo, la apropiación del espacio público y la incidencia en temas que afectan la vida cotidiana de los barrios”, señaló Camilo Cano Montoya, secretario de Participación Ciudadana.
Las Escuelas de Participación Ciudadana concluyen así una ejecución marcada por el aprendizaje y la apropiación del territorio, demostrando que el Presupuesto Participativo sí genera cambios reales, al convertir las decisiones de la comunidad en acciones concretas que mejoran los barrios y fortalecen el liderazgo social. Este balance reafirma que, cuando la ciudadanía decide y actúa, Medellín avanza desde lo colectivo.






