El sistema de monitoreo satelital para la detección de construcciones ilegales y movimientos de tierra, impulsado por la Alcaldía de Medellín, superó su fase piloto y entró en operación plena como herramienta de control urbanístico. En apenas dos meses de funcionamiento, la plataforma ha realizado 903 comparaciones digitales y generado 189 alertas por posibles irregularidades.
Gracias a este mecanismo, se lograron identificar y remover tres ocupaciones ilegales en Altavista, San Antonio de Prado y el barrio La Libertad, en la comuna 9-Buenos Aires. Además, actualmente se hace seguimiento a 154 posibles infracciones urbanísticas.
El sistema funciona con el apoyo de la plataforma Planet, que provee imágenes satelitales diarias, y del software ArcGIS, que cruza esta información con la cartografía oficial del Plan de Ordenamiento Territorial. Así, se monitorean 65 puntos críticos de la ciudad, lo que permite detectar cambios, priorizar intervenciones y hacer más eficiente la vigilancia.
“Con esta herramienta transformamos la manera en que hacemos control urbanístico en Medellín. Mucho más allá de las remociones realizadas en dos meses, hoy contamos con información en tiempo real que nos muestra dónde se concentran los casos, como en Robledo (66), Popular (18) y el corregimiento de Altavista (17). Esto nos da una radiografía clara para priorizar controles, tomar decisiones rápidas y proteger la vida y el ordenamiento territorial”, explicó Carlos Trujillo, subsecretario de Control Urbanístico.
Antes, el control dependía en gran medida de denuncias ciudadanas o recorridos en terreno que exigían más tiempo y recursos. Ahora, con imágenes satelitales diarias, la administración cuenta con datos verificables y oportunos para actuar de inmediato, reforzar la prevención y planificar intervenciones estratégicas.
El modelo, además, articula a los equipos de control urbanístico, gestión del riesgo y planeación, centralizando la información en una sola plataforma y optimizando la coordinación interinstitucional. Con este avance, Medellín moderniza sus mecanismos de control, fortalece la cultura de la legalidad y sienta bases para ampliar la cobertura de vigilancia en toda la ciudad en los próximos meses.






