Preocupación en Antioquia por cierre de aulas que afecta a 55 estudiantes indígenas en Mutatá


La Gobernación de Antioquia, a través de la Secretaría de Educación y la Gerencia Indígena, manifestó su preocupación por la situación que actualmente se presenta en una de las sedes del Centro Educativo Indígena Jaikerazabi, ubicado en el municipio de Mutatá, donde cerca de 55 estudiantes se encuentran en condición de anormalidad académica.

Actualmente, los estudiantes de las sedes Chontadural Cañero y El Silencio, que hacen parte de este centro educativo, reciben clases por fuera de los salones, debido al cierre de las aulas por parte de autoridades indígenas de la etnia Émbara Katío, quienes impiden el ingreso a la infraestructura educativa.

Según relató la docente Yeni Andrea Tascón, el derecho a la educación de los niños indígenas ya había sido vulnerado el año pasado, cuando permanecieron durante tres meses sin clases por decisión de las autoridades indígenas. Tras una mesa técnica, las actividades académicas se retomaron en enero; sin embargo, nuevamente se ordenó la suspensión de clases por parte de autoridades de la comunidad de Chontadural Cañero, quienes cerraron la escuela y cambiaron las chapas.

“La comunidad y las madres de familia respaldaron a las docentes y las clases se continuaron dando en pasillos y en el suelo”, señaló la profesora.

La docente explicó que la situación de anormalidad se origina por diferencias entre las actuales autoridades indígenas, quienes no habrían respetado la elección de docentes realizada por anteriores gobernadores indígenas, con el propósito de nombrar a otros de su interés.

Además, indicó que desde el 26 de enero de este año los estudiantes de la sede El Silencio reciben clases en la casa de una madre de familia, mientras que los de Chontadural Cañero permanecen en el pasillo del colegio, expuestos a las inclemencias del clima y estudiando en el suelo.

Frente a esta situación, la secretaria de Educación de Antioquia, Mónica Ospina, señaló que cerca de 55 niños no están recibiendo las condiciones adecuadas para su proceso educativo debido a una confrontación interna entre grupos indígenas.

“En estos momentos hay 55 niños que no están recibiendo las condiciones ideales de educación por una confrontación entre grupos indígenas. Ellos no pueden quedar en medio de esta situación. La Gobernación ha respondido a los requerimientos y a las reuniones; hemos convocado mesas técnicas, hemos llegado a acuerdos y los hemos cumplido, incluso en la designación de algunos docentes”, explicó la funcionaria.

La Secretaría de Educación reiteró que esta anormalidad académica vulnera el derecho a la educación de niños y jóvenes, por lo que hizo un llamado a las autoridades y comunidades para que permitan el regreso de los estudiantes a sus aulas, evitando que continúen recibiendo clases en condiciones que afectan su aprendizaje.

Asimismo, la dependencia recordó que el nombramiento de docentes en comunidades indígenas se realiza mediante un proceso diferencial. En este, cada comunidad otorga el aval a los educadores teniendo en cuenta criterios como la pertenencia étnica, el manejo de la lengua propia y la hoja de vida, documentos que posteriormente son revisados por la Gerencia Indígena y la Oficina Jurídica antes de ser refrendados por la Secretaría de Educación del departamento.