EPM entregó 14.200 kits escolares en 16 municipios del área de influencia de Hidroituango


Como parte de su compromiso con la educación y el bienestar de las comunidades, Empresas Públicas de Medellín (EPM) entregó este año 14.200 kits escolares a niños y niñas de 16 municipios ubicados en la zona de interés de la Central Hidroituango. Esta cifra equivale al aforo completo de la tribuna Sur del Estadio Atanasio Girardot y otras 3.000 personas adicionales en la tribuna Oriental.

En los 15 años que lleva esta iniciativa, EPM ha entregado en total 234.200 paquetes escolares, consolidando una apuesta por la permanencia de los estudiantes en el entorno educativo y el alivio económico para sus familias, que pueden destinar recursos a uniformes u otras necesidades del hogar.

Los kits fueron distribuidos en zonas urbanas y rurales de los municipios antioqueños de Briceño, Toledo, San Andrés de Cuerquia, Yarumal, Valdivia, Ituango, Peque, Sabanalarga, Olaya, Liborina, Buriticá, Santa Fe de Antioquia, Tarazá, Cáceres, Caucasia y Nechí.

En cada institución educativa, la entrega contó con la participación de enlaces sociales de EPM, funcionarios de la empresa que se suman como padrinos y representantes de las administraciones municipales, en un trabajo articulado en los territorios.

Ni el mal tiempo en esta temporada atípica de lluvias, ni las largas distancias, ni las condiciones adversas en caminos o situaciones de orden público impidieron que los kits llegaran a manos de los niños que sueñan con ser médicos, cantantes, ingenieros, agricultores o artesanos. Cada menor que permanece en la escuela construye un mejor futuro, no solo para sí mismo, sino también para su entorno familiar y comunitario.

Uno de los padrinos fue John Estefan Ramírez Martínez, técnico administrativo del área de Servicios de Información de TI e Integración de EPM, quien acompañó la entrega en las veredas Yarumalito, Ochalí y El Llano, en Yarumal.

“Me quedó grabada la imagen de una niña que tomaba su morral con un cuidado inmenso, como si sostuviera un tesoro. También recuerdo a un grupo de pequeños abrazando sus paquetes con fuerza, reflejando en ese gesto el agradecimiento y la emoción de recibir un regalo tan significativo para ellos”, expresó el funcionario.

El recorrido incluyó trayectos en “johnson”, lanchas que cruzan el río Cauca y que adoptaron su nombre por la marca del motor que las impulsa, para llegar a veredas como La Isla de la Dulzura, en Cáceres, y La Ilusión, en Caucasia. También fue necesario utilizar tarabita, un sistema de transporte compuesto por una canastilla sujeta por cables para atravesar ríos y caños, como el río San Andrés.

“En las jornadas de entrega hubo detalles que permanecerán en la memoria: carteles elaborados con dedicación, palabras de agradecimiento y gestos que expresaban más de lo que cualquier frase podría transmitir. Todas estas muestras de cariño nos llenaban de alegría y reafirmaban el valor de acompañar a quienes representan el futuro del país: nuestros niños”, agregó Ramírez.

Los kits escolares incluyen morral, cartuchera, lapiceros rojo y negro, lápiz, sacapuntas, borrador, plastilina, caja de colores, barra de pegante, seis cuadernos, kit geométrico (regla, escuadras y transportador), sanduchera y termo.

Este año, los colores fueron elegidos con un significado especial: el verde bosque representa la biodiversidad y las más de 24 mil hectáreas que protege Hidroituango, mientras que los tonos verde y naranja vibrantes simbolizan energía, transformación y movimiento, valores asociados a la generación de oportunidades en los territorios.