En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, conmemorado recientemente, la Corantioquia resaltó el papel protagónico que hoy cumplen niñas, jóvenes y lideresas en la generación de conocimiento ambiental desde los territorios, a través del programa Red Agua-Piragua.
Durante 2025, 891 mujeres participaron activamente en procesos de monitoreo ambiental y ciencia comunitaria, fortaleciendo la cultura ambiental, la apropiación social del conocimiento y el cuidado de las fuentes hídricas en distintas subregiones de Antioquia. Su participación ha sido clave en el seguimiento de niveles de agua, caudales y precipitación, así como en la socialización de resultados e información relevante para la gestión del riesgo, la planificación hídrica y la toma de decisiones frente a eventos extremos como sequías o crecientes.
Este año, el programa Piragua tendrá un impulso significativo gracias a una inversión histórica superior a los $15.133 millones. Estos recursos permitirán consolidar y ampliar las acciones en los 80 municipios de la jurisdicción.
Para la directora general de Corantioquia, Liana María Taborda González, “esta inversión nos permitirá fortalecer la infraestructura técnica para el monitoreo del agua y el aire, pero, sobre todo, potenciar los procesos de ciencia comunitaria con enfoque diferencial y de género, donde las mujeres siguen siendo protagonistas como recolectoras de datos, lideresas ambientales y educadoras que transforman sus territorios desde el conocimiento”.
Entre las acciones priorizadas se encuentra el fortalecimiento de la Red de Gobernanza Climática Comunitaria, que articula a mujeres rurales, jóvenes, instituciones educativas y organizaciones sociales en el monitoreo participativo del recurso hídrico y la construcción colectiva de soluciones ambientales desde el territorio. Asimismo, continuará el monitoreo fisicoquímico e hidrobiológico de aguas superficiales y subterráneas, la operación de la Red Automática Climatológica y la gestión de información ambiental confiable para la toma de decisiones.
Detrás de estas cifras hay historias que reflejan el impacto del programa en la vida de las personas. Una de ellas es la de Manuela Gómez Saldarriaga, joven de 16 años del municipio de Barbosa, quien conoció Piragua en la Institución Educativa El Hatillo como parte del grupo de “piragüeritos”. Desde 2018 se ha vinculado a procesos de monitoreo ambiental participativo, donde junto a otros jóvenes realiza medición manual de lluvia mediante pluviómetros, acompaña jornadas de monitoreo de fuentes hídricas y participa en procesos de formación sobre agua, aire, cambio climático y territorio.
Para ella, “participar en procesos de investigación ha significado crecimiento personal y satisfacción por saber que estamos haciendo las cosas bien, que cada día sabemos más, podemos transmitir esa información y aportar al cuidado del medio ambiente”.
Hoy, su interés por la ciencia también se conecta con la salud humana. Manuela sueña con estudiar medicina y enfocar sus conocimientos en la prevención de enfermedades asociadas a la contaminación y a las malas prácticas ambientales.
Con historias como la de Manuela, Corantioquia reafirma su compromiso con la igualdad de género, promoviendo el acceso pleno y equitativo de niñas y mujeres al conocimiento científico y a la generación de datos relevantes para los territorios, y demostrando que la protección del ambiente también es una apuesta por la salud, la educación y el futuro de las comunidades.






