Rescatan en Medellín mono ardilla con graves secuelas físicas y conductuales tras tráfico ilegal de fauna

Un mono ardilla macho adulto ingresó al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (CAVR) del Área Metropolitana del Valle de Aburrá tras ser incautado por la Policía Ambiental en Medellín, en el marco de operativos contra el tráfico ilegal de fauna silvestre en la ciudad. El ejemplar llegó con un peso de 630 gramos, presentando fractura en un diente y ausencia de varias piezas dentales, así como signos evidentes de desnutrición y alteraciones en su desarrollo óseo.

Según la evaluación del equipo profesional del CAVR, el animal no tuvo un desarrollo adecuado durante su etapa de crecimiento debido a condiciones de alimentación inadecuadas durante su permanencia en cautiverio. La falta de una dieta balanceada propia de su especie y la vida forzada fuera de su hábitat natural afectaron la correcta formación de sus huesos, situación que sugiere posibles secuelas asociadas a enfermedad metabólica ósea, afectaciones que, según los especialistas, son irreversibles y constituyen “una de las consecuencias más graves del tráfico ilegal de fauna”.

“Esto identifica que ha sido un mono que ha permanecido en cautiverio y en condiciones inadecuadas; este tipo de especies deben estar en las selvas de nuestra nación, no en el territorio metropolitano y menos en cautiverio. Aquí hacemos nuevamente un llamado a toda la comunidad a no caer en las redes del tráfico ilegal de fauna, esto es un delito. Invitamos a todos los ciudadanos a que no fomentemos el tráfico de fauna y protejamos nuestras especies, pero en libertad”, indicó Alejandro Vásquez Campuzano, subdirector ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

Durante las evaluaciones de comportamiento, los profesionales del CAVR observaron que el primate mostraba movimientos ágiles entre perchas, característicos de su biología, pero también habituación hacia los humanos, vocalizando y buscando contacto con las personas, una conducta no propia de un animal silvestre y que puede poner en riesgo su bienestar.

Esta condición, sumada a las alteraciones físicas evidenciadas, determinó que el mono ardilla no sea apto para regresar a su entorno natural, ya que su supervivencia en vida silvestre estaría comprometida.

El mono ardilla (Saimiri spp.) es un primate de pequeño tamaño, diurno y con hábitos principalmente arbóreos, nativo de los bosques tropicales de Sudamérica, incluyendo regiones de Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Surinam, Venezuela y otras áreas amazónicas. Esta especie suele vivir en grupos sociales numerosos y se caracteriza por su alta actividad, movilidad y vida en comunidad. Su dieta omnivora está compuesta principalmente por frutas e insectos, aunque también consume hojas, flores, semillas y pequeños invertebrados, desempeñando un papel clave como dispersor de semillas y en la salud de los bosques.

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá hace un llamado enfático a la ciudadanía para no adquirir, poseer ni comercializar fauna silvestre, recordando que estos animales tienen necesidades ecológicas y sociales que no pueden satisfacerse en cautiverio. La tenencia ilegal de fauna no solo pone en peligro la salud de los animales y facilita la propagación de enfermedades zoonóticas, sino que también contribuye a la pérdida de biodiversidad y constituye un delito ambiental en Colombia.

Este caso se suma a otros reportados en el Valle de Aburrá en los que primates y otros animales silvestres han sido rescatados con serias consecuencias para su salud como resultado del tráfico y tenencia ilegal de fauna.