Como consecuencia de las fuertes precipitaciones registradas durante el fin de semana, los municipios de Chigorodó, Carepa, Turbo, Copacabana, Santa Bárbara y Venecia reportaron emergencias asociadas a las lluvias.
La Gobernación de Antioquia, a través del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran), activó su equipo técnico y dispuso maquinaria amarilla para acompañar a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres en la evaluación de daños, caracterización de las familias afectadas y ejecución de acciones de respuesta en los territorios impactados.
En Copacabana se reportó una creciente súbita de las microcuencas La Chuscala, que originó la inundación de una vivienda y la acumulación de sedimento en la vía pública, además del desprendimiento de banca en el sector Cabuyal. El Dagran activó maquinaria para las labores de remoción y limpieza, y adelanta evaluación técnica en zona rural cercana a la autopista Medellín-Bogotá.
En la subregión de Urabá, los coordinadores de gestión del riesgo avanzan en la caracterización de familias y la identificación de daños, luego de que se registraran inundaciones sectorizadas en Chigorodó, Carepa y Turbo.
En Santa Bárbara, de manera preliminar, se reportan 20 viviendas con afectaciones en techos, mientras que en Venecia se presentó la pérdida del techo de una vivienda.
La Gobernación mantiene comunicación permanente con los coordinadores municipales para articular la respuesta institucional y atender oportunamente nuevos reportes asociados a las lluvias.
Por otro lado, el Departamento continúa con la atención de la emergencia en Urabá y en tres municipios más que declararon la calamidad pública. La más reciente actualización indica que la cifra de familias damnificadas supera las 13 mil, luego de que en los municipios de Necoclí, Turbo y San Pedro de Urabá, tras la disminución de las aguas, se lograra acceder a zonas antes incomunicadas y continuar con el censo de afectados.
Desde el Dagran se reiteró el llamado a la corresponsabilidad y al trabajo articulado entre autoridades y comunidades para proteger la vida y mitigar los riesgos derivados de la temporada de lluvias.






