La Administración Distrital de Medellín avanza en la modernización del alumbrado público y, en lo corrido del año, suma 2.218 luminarias inteligentes instaladas. Esta iniciativa integra tecnología, eficiencia energética y estrategias de seguridad, con el objetivo de beneficiar a las comunidades y optimizar el análisis técnico de la infraestructura urbana.
En el corazón del proyecto se encuentra la telegestión, herramienta que permite que cada punto de luz funcione como un nodo capaz de enviar información continua sobre su estado y su entorno. Gracias a una red inalámbrica soportada en la nube, el sistema puede encender y apagar luminarias, identificar fallas, verificar voltajes, confirmar la conexión de los nodos y recopilar variables ambientales sin necesidad de desplazamientos físicos.
Los sensores incorporados permiten detectar deterioros con antelación, emitir alertas y priorizar las intervenciones de mantenimiento con criterios técnicos. Esto acelera la atención, reduce costos operativos y mejora la disponibilidad del servicio. A la vez, garantiza espacios públicos mejor iluminados y una mayor percepción de seguridad.
“La telegestión del alumbrado público permite que Medellín pase de reaccionar a los daños en su infraestructura a anticiparse a ellos. Con información en línea sobre las luminarias, la Administración Distrital puede supervisar, controlar y gestionar eficientemente las intervenciones, evitar desplazamientos innecesarios y atender los requerimientos del territorio con mayor oportunidad. El alumbrado pasa de ser un servicio aislado a convertirse en un componente clave de seguridad, movilidad y habitabilidad”, expresó la subsecretaria de Servicios Públicos, Manuela García Gil.
Además, los dispositivos instalados pueden integrarse con otros sensores que registran niveles de ruido y condiciones ambientales —como calidad del aire y contaminación—, y también permiten la incorporación de cámaras de seguridad para reforzar el monitoreo en sectores estratégicos. La información generada está disponible de forma permanente para el operador, lo que mejora la capacidad de supervisar el territorio en tiempo real.
Esta infraestructura moderna y sostenible contribuye al ahorro energético, a la reducción de emisiones de CO₂ y a la mitigación de la contaminación lumínica, favoreciendo así la protección de la fauna nocturna y consolidando un modelo de ciudad más inteligente y responsable con el ambiente.






