Área Metropolitana del Valle de Aburrá destaca avances en transparencia, recuperación ambiental y seguridad durante su Rendición Pública de Cuentas 2025


Durante la Rendición Pública de Cuentas, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá presentó su gestión 2025, un año marcado por la transparencia, la eficiencia administrativa y el uso responsable de los recursos públicos. Por segundo año consecutivo, la calificadora Fitch Ratings otorgó la máxima calificación AAA, ratificando la solidez financiera de la entidad y el adecuado manejo de su deuda.

Gracias a procesos contractuales abiertos y transparentes, la entidad logró eficiencias por $18.000 millones, además de una reducción del 88% en los gastos por fondos fijos frente a 2023. Para el cierre del año, se proyecta un recaudo del 104% sobre el presupuesto definitivo, superando los $864.000 millones, impulsado por la confianza ciudadana y la gestión eficaz de cartera.

En materia ambiental, el Río Aburrá–Medellín se consolidó como eje central de intervención. Junto al Distrito de Medellín avanza la estrategia “Mi Río, mis quebradas”, que articula gestión del riesgo, infraestructura hidráulica y recuperación ambiental. Durante 2025 se intervinieron 10 puntos críticos del río y para 2026 se ejecutarán 17 adicionales, con una inversión total de $120.000 millones. Además, se destinaron $32.000 millones para la protección de ecosistemas estratégicos como el Alto de San Miguel, el Aula Ambiental y el Parque de Las Aguas.

Por primera vez en su historia, el Área Metropolitana activó plenamente el Centro de Operaciones de Emergencia Metropolitana (COEM), articulando acciones con los nueve municipios y el Distrito durante la primera temporada de lluvias. A través del COEM se realizaron más de 220 monitoreos satelitales, se consolidaron 60 sistemas de alerta temprana comunitarios y se activaron 97 alarmas, permitiendo evacuaciones oportunas. Asimismo, avanza la actualización del radar meteorológico y del radiómetro, con una inversión cercana a $9.000 millones, fortaleciendo el Sistema de Alertas Tempranas (SIATA).

El año también fue decisivo en materia de infraestructura. Se entregaron obras clave como el Puesto de Salud Hatillo (Barbosa), el Paseo Urbano Ruta de la Cerámica (Caldas), el Corredor Metropolitano (Itagüí), la segunda entrada de Girardota, la ampliación en La Ferrería (La Estrella) y cuatro instituciones educativas. Paralelamente, continúan intervenciones estratégicas como la ampliación vial La Líkmona, los lazos de la avenida Las Palmas, el Puente Simón Bolívar (Envigado–Itagüí), los parques principales de Copacabana y Barbosa, el parque Fernando González y 20 instituciones educativas adicionales.

Con el principio “Primero la vida”, la entidad avanza en el proyecto metropolitano de seguridad más robusto de la última década. Este cuenta con dos fases de inversión —$10.000 millones y $89.000 millones— para fortalecer la conectividad entre los 10 municipios, instalar 428 nuevas cámaras, alcanzar un total de 782 dispositivos, robustecer el sistema de cámaras LPR al 94% y modernizar nueve centrales de monitoreo.

La movilidad sostenible también registró avances. EnCicla alcanzó un 87% de operación tras una inversión de $16.000 millones, la reactivación de cuatro estaciones inactivas por años y la habilitación de 133 estaciones. Además, gracias a estrategias de cultura ciudadana, más de 830.000 personas fueron sensibilizadas y se logró 0% de vandalismo en las estaciones recuperadas. A esto se suma el diseño del sistema de recaudo electrónico interoperable y el acompañamiento al proyecto Tren del Río.

En economía circular, el Área Metropolitana declaró el Hecho Metropolitano de Economía Circular y avanzó en la construcción del Plan Metropolitano tras 126 reuniones con actores públicos, privados y académicos. Además, acompañó a 228 empresas en eficiencia energética, gestión de residuos y producción sostenible.

El balance en calidad del aire también fue positivo: en 2025 no fue necesario decretar estado de prevención y se sensibilizó a 136.708 habitantes, cifra histórica. Se consolidó el Distintivo Ambiental Vehicular, con 600 mediciones y un 55% de aprobación, y se avanzó en la actualización del PIGECA y el POECA. Asimismo, se realizaron 18.785 mediciones vehiculares, con un cumplimiento del 63% de los estándares.

En protección de fauna silvestre, el CAVR atendió 15.000 individuos, de los cuales 5.000 regresaron a su hábitat. La línea de emergencias atendió más de 21.000 llamadas por fauna en riesgo.

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá cierra así 2025 con resultados sólidos y medibles que reflejan una gestión pública orientada a la sostenibilidad, la seguridad y el bienestar ciudadano.