La Alcaldía de Medellín desarrolló, por primera vez, un espacio de formación y co-creación en el que servidores públicos y contratistas de nueve dependencias trabajaron juntos para fortalecer la gestión pública mediante innovación, inteligencia artificial y estrategias de gestión del conocimiento.
“Estas comunidades de práctica se consolidan como un laboratorio de aprendizaje colaborativo y experimentación, donde el talento del Distrito convierte las ideas en soluciones reales para la ciudad”, afirmó el secretario de Innovación Digital, Santiago Restrepo Arroyave.
Durante siete meses, los participantes avanzaron en dos líneas principales: gestión del conocimiento e innovación, e inteligencia artificial aplicada a lo público. Como resultado, se desarrollaron tres proyectos piloto.
El primero consiste en un modelo predictivo capaz de identificar patrones de deserción escolar a partir de datos históricos, lo que permitirá anticipar riesgos y diseñar estrategias preventivas más efectivas.
El segundo proyecto es DatIAmed, un agente institucional de inteligencia artificial programado y entrenado exclusivamente con fuentes oficiales de la Administración Distrital. Su objetivo es asegurar que las decisiones se tomen con base en información verificada y confiable.
“Desarrollamos una inteligencia artificial basada en los datos que produce la Administración Distrital, para garantizar que sean confiables, seguros y verificables, y así ofrecer un mejor servicio. Este ha sido un reto importante que nos beneficia como ciudad y como Distrito de Ciencia, Tecnología e Innovación”, explicó Juliana Ríos, del Departamento Administrativo de Planeación e integrante del equipo creador de DatIAmed.
El tercer piloto es una herramienta que agilizará los procesos internos relacionados con la aprobación y adquisición de nuevas soluciones tecnológicas en la Administración Distrital. Mediante IA, permitirá reducir los tiempos de contratación y asegurar la implementación de soluciones más seguras y eficientes.
Para el desarrollo de estos proyectos, la iniciativa contó con el acompañamiento académico de la Universidad Pontificia Bolivariana, que orientó su estructuración y evaluación.






