La Administración Distrital de Medellín adelanta un plan sin precedentes para recuperar, proteger y atender las quebradas de la ciudad, estrategia clave para la gestión del riesgo durante las temporadas de lluvias. Entre 2024 y 2025, se han intervenido 7.074 metros lineales de cauces en 143 puntos de la red hídrica, con acciones que incluyen la reparación de más de 3.400 metros de estructuras hidráulicas, la extracción de 9.380 metros cúbicos de sedimentos y el retiro de 1.371 metros cúbicos de residuos sólidos, equivalentes a 285 volquetas sencillas.
Durante la primera temporada de lluvias, entre abril y julio de 2025, la Alcaldía atendió 2.024 reportes de emergencias, principalmente en los corregimientos de Altavista y San Antonio de Prado, así como en las comunas 8 (Villa Hermosa) y 16 (Belén). Para ello, se desplegaron cuadrillas de la Secretaría de Medio Ambiente, equipos de tala y poda de árboles, grupos de Guardacuencas y contratos de mantenimiento de quebradas para prevenir represamientos y garantizar el flujo de las aguas.
El subsecretario de Recursos Naturales, Esteban Jaramillo Ruiz, destacó que los trabajos no solo han sido reactivos, sino también preventivos:
“Durante la temporada de menos lluvias en 2024 redoblamos esfuerzos para preparar a la ciudad, pues sabíamos que venía el invierno. En el primer semestre de 2025 atendimos la emergencia, comenzamos la construcción de nuevas obras y preparamos a Medellín para la temporada que viene”, señaló.
Tras la declaratoria de Urgencia Manifiesta en mayo, se suscribieron contratos para construir obras hidráulicas en las quebradas Altavista, El Pelón, La Chorrera, La Cabuyala y La Guadita, además de intervenciones en más de 20 afluentes adicionales.
La Administración Distrital resaltó que este plan combina soluciones inmediatas con medidas basadas en la naturaleza, con el fin de fortalecer la resiliencia de Medellín frente a los impactos del cambio climático. “La prioridad es cuidar la vida de las personas y cumplir con la apuesta del plan de desarrollo, que busca resolver de fondo la problemática de las quebradas”, concluyó Jaramillo Ruiz.
De esta manera, la ciudad se prepara para enfrentar la segunda temporada de lluvias del año, reduciendo los riesgos para la población y protegiendo la infraestructura urbana.






