Las cámaras trampa instaladas en áreas de conservación de Medellín han permitido registrar, en los últimos años, la presencia de 21 especies de mamíferos medianos y grandes, lo que confirma la riqueza y diversidad de la fauna que habita en los ecosistemas estratégicos del Valle de Aburrá.
Los registros van desde el zorro perro, la especie más común con 104 avistamientos, hasta el esquivo perro de monte, detectado una sola vez. También se han observado ejemplares de cusumbo mocoso, guagua de montaña, tigrillo lanudo, ñeque, puma y mapache, entre otros.
Este esfuerzo hace parte de los proyectos de la Secretaría de Medio Ambiente, enfocados en la conservación de cerros tutelares, quebradas, corredores verdes, reservas naturales y predios protegidos bajo el esquema de Pago por Servicios Ambientales Hídricos. La red de monitoreo con cámaras trampa se ha convertido en una herramienta clave para conocer la dinámica de las especies y el estado de los ecosistemas.
“En la conmemoración del Día Nacional de la Biodiversidad que se acerca, reiteramos nuestro compromiso con las diferentes especies que cohabitan este valle. A través de las cámaras trampa hemos evidenciado la presencia de especies de gran importancia, porque son indicadores del buen estado de conservación de los ecosistemas”, afirmó Esteban Jaramillo Ruiz, subsecretario de Recursos Naturales.
Con esta información, el Distrito avanza en la toma de decisiones para garantizar la conectividad ecológica y la protección de los ecosistemas, demostrando cómo la tecnología puede ser un puente entre la ciudad y la naturaleza.






