La Alcaldía de Medellín, a través de la Secretaría de Seguridad y Convivencia, reportó una disminución histórica en el hurto a personas durante lo corrido de 2025. Las denuncias pasaron de 16.540 a 12.390 casos, lo que representa una reducción del 25% frente al mismo periodo del año anterior.
Entre las comunas con mayores disminuciones se destacan Aranjuez, que bajó de 846 a 560 casos (34%); Doce de Octubre, de 730 a 502 (31%); y Castilla, de 859 a 615 (28%). También se registraron reducciones significativas en Popular (31%), Santa Cruz (28%) y Buenos Aires (28%).
Según la Administración Distrital, este resultado es fruto de patrullajes focalizados, refuerzo de cuadrantes, seguimiento con cámaras de videovigilancia y operativos encubiertos en zonas de alta concentración de casos. Estas acciones han debilitado modalidades como el atraco (31% menos), el cosquilleo (26% menos) y el raponeo (20% menos). Asimismo, el uso de armas de fuego en estos delitos se redujo en un 37%, pasando de 2.818 a 1.766 casos.
“Estos resultados confirman que Medellín está cerrando espacios a la criminalidad. Con inteligencia, articulación y firmeza, estamos protegiendo a nuestra gente y reduciendo de forma histórica el hurto a personas”, aseguró el secretario de Seguridad y Convivencia, Manuel Villa Mejía.
El hurto a personas ha sido históricamente uno de los delitos de mayor impacto en la ciudad, con picos que superaban las 30.000 denuncias anuales. Su disminución actual se atribuye a la acción combinada de la fuerza pública, la judicialización de reincidentes y la intervención en puntos críticos de comercio y transporte.
“A quienes insisten en robarle a la ciudadanía les enviamos un mensaje claro: no se equivoquen, vamos a ir hasta las últimas consecuencias para que enfrenten la justicia y paguen por sus delitos. Medellín no se doblega ante la delincuencia”, reiteró Villa Mejía.
Las autoridades anunciaron que continuarán con operativos integrales en las comunas con mayor número de casos, así como en corredores viales y peatonales estratégicos, reforzando la vigilancia tecnológica y el seguimiento judicial para evitar la reincidencia.






