La administración municipal de Copacabana ha dado un paso decisivo para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores en condición de vulnerabilidad. Ante la imposibilidad de intervenir la obra inconclusa donde se proyectaba la construcción del nuevo Centro de Protección Social del Adulto Mayor (CPSAM) en el barrio La Azulita, el municipio ha encontrado una solución para garantizar condiciones dignas para esta población.
Desde 2016, la obra se convirtió en un «elefante blanco» debido a problemas jurídicos, lo que impidió su avance. Sin embargo, conscientes del hacinamiento y las dificultades que enfrentaban los adultos mayores en el actual CPSAM del barrio La Pedrera, la administración municipal decidió buscar una alternativa viable. Como resultado, 34 adultos mayores fueron trasladados a su nuevo hogar en Barbosa, un espacio con todas las condiciones locativas necesarias, donde podrán disfrutar de una mejor calidad de vida.
El alcalde de Copacabana, Johnnatan Pineda Agudelo, explicó: «La compleja situación jurídica impidió el avance de la obra que sería el nuevo Centro del Adulto Mayor. En este proyecto, que fue un convenio entre el Departamento de Prosperidad Social (DPS) y el municipio, no se puede intervenir debido a que el lugar en sí es el material probatorio del proceso en curso. Así las cosas, no nos quedamos de brazos cruzados y decidimos buscar una alternativa que garantizara su bienestar y comodidad».
El nuevo espacio operará bajo la modalidad de convenio con la fundación Huellas del Ayer y cuenta con gimnasio, piscina, amplias zonas verdes y habitaciones con baño privado. Además, los adultos mayores podrán participar en actividades como agricultura, yoga, hidroaeróbicos, estimulación motriz y cognitiva. Este cambio no implicó un aumento en la inversión del programa, garantizando eficiencia en el uso de los recursos públicos.
«Buscamos opciones dentro de Copacabana, pero los altos costos de renta y las inadecuadas condiciones locativas hicieron inviable esta posibilidad. Por eso, tomamos la mejor decisión para nuestros adultos mayores, asegurando que tengan un lugar digno y seguro para vivir», agregó el alcalde.
Mónica Zapata, hija de una de las usuarias del proyecto, manifestó su satisfacción con el traslado: «Me parece un lugar maravilloso, lleno de vida para ellos, con mucha paz y tranquilidad. Es un cambio muy positivo para ellos y para nosotros como familiares. Sabemos que aquí los van a seguir cuidando mucho».
Con esta decisión, Copacabana reafirma su compromiso con el bienestar de sus adultos mayores y demuestra que, a pesar de los obstáculos, sigue trabajando para garantizarles una vida digna.